Son las 7:00 am y Zoe ya debería estar aquí, que hará en las escaleras de su edificio mientras baja a la avenida a coger el auto bus, hablara con alguien, se fijara en algo en especial. No lo sé, de lo que si estoy seguro es que en cinco semanas que llevo siguiéndola no se ha dado cuento que yo existo… Oh aquí viene, con sus largas piernas comiéndose el pavimento, con el pelo despeinado y con esa blusa blanca que hace ver tan bien sus senos, pero con la misma cara de mico recién cogido que tiene ya hace varios días. Mierda, me quedo mirándola detenidamente y ni así me percibe, sigue frente a mis ojos y se sienta tres puestos más allá de mi y enciende un cigarrillo.
Me paró enseguida, hago como si estuviera observando una publicidad que hay en la estación. Y me digo: Ahora si Joaquín que putas le vas a decir. Me hago al lado de ella y de repente sin quererlo, sin pensarlo, sin tener ni puta idea de donde salió le digo:
- ¿Qué estación es esta?
Zoe se voltea se saca el cigarrillo de la boca y me responde:
- Es la número 4.
Le vuelvo a ser otra pregunta:
- Todos los días coge el bus en esta estación.
- Si
- Le molesta si me siento a su lado.
- No, está libre.
- Mucho gusto mi nombre es Joaquín, cual es el suyo
- Mi nombre es Zoe.
- Le molesta que le hable.
- Pues a decir verdad me da igual. No demora en pasar mi autobús.
- La noto triste. Quiere contarme que le pasa.
- ¿Por qué un extraño se daría cuenta que estoy triste, y quisiera saber qué me pasa?
- No sé, lo noto en su mirada.
- Que tiene mi mirada.
- Un vacío que quiere llenar.
- Como así llenar, ¿De qué?
- No sé, pienso que sus ojos demuestran tristeza, y pensé que hablando con un extraño como yo podría sacar eso que la tiene así.
- Jajaja, me extraña la seguridad con la que me dice las cosas como si me conociera.
- No, simplemente me llamo la atención, Llevo un rato observándola. (Si supiera cuanto tal vez ni me hablaría).
- Qué extraño, no lo había notado.
- Bueno para todo ahí tiempo en esta vida. Entonces quiere contarme que le pasa.
- Lo siento ahí viene mi autobús y si no lo cojo ahora llegare tarde al trabajo.
Chao extraño observador, dice Zoe sarcásticamente y se monto en el autobús.