Joaquín Zarate:
-En este sitio la oscuridad absorbe todo, no sé donde estoy
Agatha:
-¿Quién eres? no pareces de esta época tienes algo de color en tu cuerpo, algo muy raro de las personas que viven aquí
Joaquín Zarate:
Soy Joaquín,
-¿Qué es esto?
Agatha:
-Jmm pues estas en medio de una guerra, en donde mi papa es uno de los generales y estoy escapando de todas estas personas que le hacen daño a mi familia
Agatha:
-Aquí la gente como que no puede ver los colores, tienen como una enfermedad que lo único que ven son colores bosque
-En este sitio la oscuridad absorbe todo, no sé donde estoy
Agatha:
-¿Quién eres? no pareces de esta época tienes algo de color en tu cuerpo, algo muy raro de las personas que viven aquí
Joaquín Zarate:
Soy Joaquín,
-¿Qué es esto?
Agatha:
-Jmm pues estas en medio de una guerra, en donde mi papa es uno de los generales y estoy escapando de todas estas personas que le hacen daño a mi familia
Agatha:
-Aquí la gente como que no puede ver los colores, tienen como una enfermedad que lo único que ven son colores bosque
Joaquín Zarate:
-Debo estar soñando, en verdad existís.
Joaquín Zarate:
-Me debo haber enloquecido, no sé qué pasa pero todo es muy raro. Cómo te llamas.
Agatha:
-Existí no! existo no ves que tu eres el que tiene un aspecto raro , más bien yo creo que soy yo la que estoy soñando contigo.
Agatha:
-Mi nombre es Agatha
Agatha:
-Y tú de ¿Dónde vienes? ¿Porque estas aquí?
Joaquín Zarate:
-Yo no vengo de ningún sitio, y tampoco voy a ningún lado, solo vivo y ya. No sé qué hago aquí, pero brindas mucha confianza. Cuántos años tienes. Según vos en que época estoy
Agatha:
-Tengo 6 años. Estas en el año de 1941
Agatha:
-¿Confianza? ¿Por qué? Me acabas de conocer
Joaquín Zarate:
-Ahora sí, me enloquecí o simplemente estoy soñando. Si estoy soñando ojalá me acuerde de todo esto normalmente no recuerdo mis sueños.
Joaquín Zarate:
-No sé porque, te ves diferente.
Agatha:
-Quizás, eso me dicen muchos, me huyen y no entienden lo que puedo lograr ver en medio de mi inocencia
-Debo estar soñando, en verdad existís.
Joaquín Zarate:
-Me debo haber enloquecido, no sé qué pasa pero todo es muy raro. Cómo te llamas.
Agatha:
-Existí no! existo no ves que tu eres el que tiene un aspecto raro , más bien yo creo que soy yo la que estoy soñando contigo.
Agatha:
-Mi nombre es Agatha
Agatha:
-Y tú de ¿Dónde vienes? ¿Porque estas aquí?
Joaquín Zarate:
-Yo no vengo de ningún sitio, y tampoco voy a ningún lado, solo vivo y ya. No sé qué hago aquí, pero brindas mucha confianza. Cuántos años tienes. Según vos en que época estoy
Agatha:
-Tengo 6 años. Estas en el año de 1941
Agatha:
-¿Confianza? ¿Por qué? Me acabas de conocer
Joaquín Zarate:
-Ahora sí, me enloquecí o simplemente estoy soñando. Si estoy soñando ojalá me acuerde de todo esto normalmente no recuerdo mis sueños.
Joaquín Zarate:
-No sé porque, te ves diferente.
Agatha:
-Quizás, eso me dicen muchos, me huyen y no entienden lo que puedo lograr ver en medio de mi inocencia
La mayor parte del tiempo estoy pensando en lo triste que soy, cuando era niño soñaba con ser poderoso y solo. Ahora solo tengo rostros, así podría empezar mi historia, no tengo otra cosa distinta en mi cabeza que rostros. Anoche todo fue muy distinto, no se la razón por la cual recuerdo lo que soñé, esto nunca pasa, ¡Tal vez no fue un sueño!. Todo está en mi mente, en el momento del encuentro tengo la sensación de emoción, deje de ser un espíritu, sentí, como hace mucho no me pasaba, de mi mente no se borra la imagen de esa tierna niña y lo mas intrigante aun, no puedo olvidar su nombre.
La oscuridad del lugar era única, en las sombras sobresalía ella, única como la tranquilidad de los domingos. Su color era distinto, fantástico, tenía una luz única, jamás había visto algo similar. Quiero volver a verla, sentir, disfrutar, dejar de ser un espíritu silencioso por unos minutos.
Agatha, parecía como un ángel, digo como, porque nunca he pensado en cómo puede ser un ángel, pero si existen deben ser así. Nunca había tenido la sensación de ser tan mortal y estar amarado a un cuerpo como cuando hable con ella.

"Ahora solo tengo rostros, así podría empezar mi historia, no tengo otra cosa distinta en mi cabeza que rostros", esta frase define completamente al personaje, entiende uno su esencia, entiende sus comportamientos y la soledad que lo hace tan triste.