La constituyen tres partes: introducción, desarrollo y conclusiones. Es la forma propia del teatro clásico (presentación, nudo y desenlace) y de la mayoría de escritos. Se intenta generar una tensión que va creciendo en el transcurso de la narración para terminar explotando en el último acto. Esta estructura no es idónea para la Red si tenemos en cuenta que el usuario se muestra tenso durante la lectura. Añadir más fuerza a la narración puede conseguir que el lector se impaciente y comience a escanear en busca de respuestas. No se trata tanto de mantener al usuario enganchado en la página, sino de satisfacerle asegurando nuevas visitas.
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